Jordan Spitzer

Jordan Spitzer

Jordan ha estado enfermo la mayor parte de su vida. Tiene solo siete años y durante los últimos cinco sus padres saben que tiene una condición médica conocida como inmunodeficiencia común variable (ICV)/hipogammaglobulinemia*. Antes de eso, entraba y salía de consultorios médicos y de la sala de emergencias del hospital. Su condición médica es muy rara y Jordan necesita las donaciones de plasma para poder recibir la terapia que le salva la vida.

Según su madre, Jessica Switzer, Jordan siempre había sido un niño muy enfermizo. “Cuando tenía dos meses de edad estábamos de camino al supermercado y a los 20 minutos de estar en la silla de seguridad se le llenó la cara de hematomas. En un ataque de pánico, lo llevamos a la sala de emergencias. Nadie allí supo explicar los extraños hematomas en su rostro. Un mes después, Jordan fue llevado de urgencia al hospital de la Universidad de Maryland con neumonía en ambos pulmones. Estuvo internado allí durante casi dos semanas”, explicó.

Jessica continuó contando: “Durante los dos años siguientes, consultamos 27 pediatras distintos para averiguar qué le pasaba a Jordan y por qué siempre estaba enfermo. Tenía con frecuencia infecciones de oído que en solo dos años derivaron en cuatro cirugías de oído. Además, le extirparon las amígdalas y las adenoides”.

Pero al final se hizo la luz. La madre de Jordan dijo: “Agradecimos tanto cuando encontramos a la pediatra Karen Vorsteg. Ella estuvo a nuestro lado y peleó por Jordan y por darnos respuestas. También hay muchos otros médicos y profesionales de la salud que han sido muy importantes para la atención de mi hijo. Algunas de estas personas también donaron plasma en honor a Jordan”.